Un parque lineal que transforma la defensa ribereña del Chili en un corredor ecológico accesible de seis kilómetros.
PAISAJE — El proyecto entiende la ribera como infraestructura viva: terrazas que absorben la crecida en temporada de lluvias y se convierten en jardín la mayor parte del año.
CONTEXTO — Seis kilómetros de borde, hoy fragmentados por muros y puentes, se cosen con un único recorrido continuo accesible para peatones y ciclistas.
VEGETACIÓN — La paleta vegetal es íntegramente nativa y de bajo consumo hídrico, organizada en gradientes de humedad desde el cauce hasta el malecón.
AGUA — Humedales construidos filtran el escurrimiento urbano antes de devolverlo al río, mejorando la calidad del agua aguas abajo de la ciudad.
- Socio a cargo
- Tomás Iriarte Bedoya
- Líder de proyecto
- Lucía Paredes Tello
- Equipo de proyecto
- Andrés Calderón Vílchez, Romina Delgado Ayala, Mateo Quispe Huamán, Paula Verástegui Soto
- Colaboradores
- Hidrología Andina — Hidráulica fluvial, Verde Lab — Paisajismo, Geotecnia del Sur — Geotecnia
- Financiamiento
- Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Programa Nacional de Inversión en Recursos Hídricos
- Mención, Premio Latinoamericano de Paisaje 2025